Sobre Lia

Lia Andreu

Pasé años cuidando a otros en hospitales y residencias de adultos mayores. Sabía lo que era acompañar a alguien cuando la salud fallaba. Lo que no sabía es que un día yo iba a ser esa persona y que esa vuelta de la vida iba a cambiar todo lo que creía saber sobre mí misma.

Mi Historia

Antes de los diagnósticos, mi vida tenía un ritmo claro. Trabajaba en el cuidado de personas mayores primero como asistente de enfermería certificada, después en rehabilitación restaurativa. Sabía lo que era estar del lado de quien cuida.
Hace veinte años, eso cambió. El primer diagnóstico fue cáncer de mama ductal infiltrante, estadio II. Tres tumores. Lo que vino después fueron meses de tratamientos , cirugía, biopsias , laboratorios, radiaciones y quimioterapia oral en tabletas. Y algo inesperado: la certeza de que podía con eso.

Diez años después llegó el segundo diagnóstico. Cáncer de mama metastásico con afección ósea, estadio IV, localizado en cadera y pelvis. Esta vez el proceso fue más largo, más incierto. Laboratorios, biopsias, tomografías, medicamentos orales, hospitalizaciones, quimioterapia y quimioterapia oral en tabletas.



Y en medio de todo eso, con mi familia cerca, mis hijos, mi hija, mi padre siempre presente , lamentablemente mi madre ya no se encuentra entre nosotros, fue un gran soporte para mí , en las dos etapas de cáncer (D.E.P.) y mi gatita llamada Pandi que supervisa mis borradores todos los días en mi oficina, mientras escribía mi libro., es maravilloso tenerla en mi vida. Decidí que esta experiencia no iba a quedar solo en mí. Tenía que escribirla.

Mi camino

1er Diagnóstico (hace 20 años)

Cáncer de mama ductal infiltrante, estadio II. Tres tumores. El momento en que aprendí, por primera vez, de qué estaba hecha.

Proceso de Recuperación

Biopsias, radiaciones, quimioterapia, quimioterapia oral en pastillas . Años de cuidarme a mí misma por primera vez, yo, que siempre había sido la que cuidaba a otros.

2do Diagnóstico (hace 10 años)

Cáncer de mama metastásico con afección ósea, estadio IV. El desafío más grande. Y la experiencia me enseñó que la fe y la fortaleza no son palabras vacías.

Escritura del Libro

Transformar veinte años de historia en palabras que otros pudieran usar. Una experiencia liberadora, de sanación profunda, y de propósito.

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